Durante los dos últimos años, la banda ancha móvil ha tenido un gran éxito en todo el mundo. Sin embargo, es un mercado que está madurando rápidamente. Aunque va a seguir creciendo, ya no va a poder hacerlo a un ritmo tan acelerado. El gran escollo para los operadores móviles es que cada vez va a ser más difícil encontrar nuevos clientes que quieran una conexión de banda ancha móvil; los que necesitaban una ya la tienen.
Un reciente informe de la consultora de telecomunicaciones Analysys Mason apunta que se puede haber alcanzado el techo de clientes de Internet móvil. Las probabilidades de convertir en cliente de banda ancha móvil a la mayoría de los que no están interesados son escasas. Muchos están muy contentos en su acceso a Internet fijo y no piensan cambiarlo, al menos a corto plazo. Otros no quieren la banda ancha móvil porque es demasiado cara, porque carece de cobertura suficiente, porque es poco fiable, o porque no es suficientemente rápida.
Va a resultar complicado retener a los suscriptores actuales de conexiones de banda ancha móvil, ya sea porque la cancelan definitivamente, o porque se pasan a otra compañía. Los operadores móviles están atrapados entre la amenaza de perder suscriptores y la oportunidad de robar clientes a la competencia. En ese escenario, competir en precio puede funcionar a táctica inmediata, pero no como estrategia a largo plazo.
Para mantener la clientela, los operadores móviles deberán concentrarse en atender bien al cliente, una solución que no es barata, pero que es la que más influye en el grado de satisfacción de los clientes, concluye el informe de Analysys Mason. Dicho estudio ha sido elaborado a partir de 6.000 entrevistas realizadas en Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Polonia y Reino Unido.
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